En verano, las escuelas infantiles viven una etapa vibrante: llegan más niños, de más edades, las rutinas cambian, la atención se diversifica… y las jornadas pueden volverse agotadoras.
Los monitores son el corazón del equipo… pero también quienes más carga física y emocional acumulan.
¿Cómo ayudarlos a recuperar su equilibrio?
Reconocer y validar el cansancio
Permitir que hablen de cómo se sienten sin juicio. El agotamiento no es debilidad: reconocerlo es el primer paso para recuperar la energía que falta.
Fomentar micro descansos conscientes
No necesitan una hora libre. A veces, solo 10 minutos bien aprovechados bastan para resetear el sistema nervioso.
Ejercicio para volver a la calma en 10 minutos
- Respirar profundo tres veces, contando hasta 10.
- Cerrar los ojos y hacer un escaneo corporal: recolocar hombros, girar suavemente el cuello, relajar la mandíbula apoyando la lengua en el paladar.
- Estirar los brazos al cielo y bajarlos lentamente, respirando con normalidad.
- Repetir internamente esta frase tres veces: “Estoy aquí, lo estoy haciendo bien.”
Juegos sencillos para relajar a los niños (y a ellas)
El globo se infla
Respiramos profundo hasta inflar las barriguitas como globos… y luego ¡explotamos en carcajadas! Hazlo hasta tres veces.
Pies mágicos
Caminar descalzos por la clase:
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1 vuelta en puntillas
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1 vuelta en talones
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1 vuelta muy lenta, como si pisaran nubes.
El abrazo del koala
Abrazarse a sí mismos o a un peluche, con fuerza, respirando lento.
Repetir el ejercicio hasta tres veces, bajando la intensidad del abrazo cada vez hasta que este sea suave.
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